Las semifinales del Goñi elevan el listón y Murua y Arribillaga-Elorz lo superan con brillantez

La emisión de los partidos por streaming del Memorial Goñi difícilmente podría haber tenido mejor estreno.
La disputa de las semifinales ha elevado mucho el nivel competitivo de los partidos y los pelotaris han ofrecido un gran espectáculo que ha satisfecho a todas y todos los que han seguido la retransmisión. Los dos partidos del campeonato han resultado brillantes, duros, con alternativas en el marcador y con acciones brillantes. Eso sí, la ampliación de la oferta no ha restado un ápice asistencia al frontón, que ha vuelto a registrar una gran entrada, incluyendo a un Jokin Altuna que, en plena preparación de la final del Parejas de profesionales, ha encontrado un hueco para disfrutar de los mejores aficionados. Con una criba cada vez más exigente, Harkaitz Murua y Arribillaga-Elorz han sido los más sólidos y se han convertido en los primeros finalistas de esta edición del torneo zumarragarra, que ya está en su fase más caliente.
La semifinal del cuatro y medio promesas ha sido, probablemente, el mejor partido de lo que llevamos de Memorial Goñi, con dos pelotaris que han demostrado que su presencia en semifinales no era fruto de la casualidad. En este sentido, el eibartarra Ibon Ibarra ha corroborado que es mucho más pelotari que el nombre que puede atesorar y durante muchos momentos ha tenido contra las cuerdas a un Harkaitz Murua muy incómodo en la cancha y que incluso ha llegado a perder 12-7.
Salvo en el 1-0 inicial, en el eibartarra ha sometido a su rival gracias a la potencia de su derecha, con la que ha mandado en el peloteo. Con su potente volea, Ibarra ha incomodado a un Harkaitz Murua al que le ha costado entrar al partido y, asumiendo riesgos en ataque, con gran acierto, ha ido adquiriendo rentas en el marcador, si bien no ha conseguido romper el partido a su favor. Sin apenas cometer más errores que una falta de saque en el 7-10, el delantero Eibar ha comenzado a creer en sus opciones de final, llegando a adquirir una renta de cinco tantos en el 7-12.
Pero Harkaitz Murua tampoco quería quedarse fuera de la final y, tras aguantar la embestida de su rival, ha ido metiéndose en el partido, a medida que Ibarra también iba acusando el desgaste de un inicio en el que había dado mucha violencia a todos sus pelotazos. El de Altzo es un pelotari de recursos y también ha ido encontrando la izquierda de su rival, poniéndole en apuros.
Además, el de Altzo es un pelotari con innumerables posturas para terminar el tanto y, poco a poco, ha terminado imponiendo esa variedad de recursos, pasando a hacerse no solo con el control del peloteo, sino haciendo que su rival cometiera errores que en la primera parte no había hecho. Si en esa primera mitad de dominio Ibarra encontraba todos los ángulos, según se ha gastado ha ido perdiendo precisión (22-17). Con todo, ambos han jugado un partido precioso y, a poco que coja un poco mayor consistencia, Ibarra ha mostrado grandes posibilidades.
Determinante Arribillaga
Arribillaga y Elorz también han tenido que exprimirse al máximo para deshacerse de unos correosos Oihan Etxeberrria-Arbizu en un partido con mayores alternativas en el marcador, pero incluso más emocionante y peloteado (22-19). Como en cuartos de final, Fermín Arribillaga ha terminado siendo diferencial en el triunfo de la pareja, sin apenas cometer errores, ayudando mucho a su zaguero y estando más inspirado en la recta final que un Oihan Etxeberria que ha comenzado con unos ganchos eléctricos, que ha terminado tantos magníficos, pero que no ha estado tan solvente como su rival en los cuadros delanteros.
Atrás, Elorz ha estado algo más fallón que en partidos precedentes, pero ha dominado mayormente a Aaron Arbizu, lo que ha propiciado también que su delantero tuviera más y mejores opciones en el brillante enfrentamiento de los dos delanteros en los cuadros alegres.
Aaron Arbizu, por su parte, ha seguido en su línea de seguridad de los últimos meses. Es cierto que le ha tocado ver la espalda de un Elorz que ha soltado pelotazos brillantes, pero ha exhibido una potente defensa de aire, se ha mostrado muy seguro y también ha soltado algún que otro buen derechazo.
En esta tesitura, el partido se ha movido en rentas muy cortas y constantes alternativas en el marcador, sin que ninguna de las parejas haya adquirido rentas amplias, la mayor de cuatro tantos en el 3-7 gracias al primer tanto de saque de Oihan Etxeberria. El de Oiartzun ha comenzado eléctrico, pero en un partido muy disputado ha terminado claudicando ante la mayor solidez del navarro del Lagunak de Barañain. Con las fuerzas muy igualadas, el pase a la final ha terminado definiéndose en detalles y ahí Fermín Arribillaga ha terminado aportando más que el de Oiarpe, que el año pasado se caló la txapela del acotado, pero este año no ha podido meterse en la final en su estreno en la categoría máxima. Y es que, el listón del Memorial Goñi este año está muy alto.
En el Torneo popular, los vigentes campeones, Agirre-Tapiador, podrán defender sus txapelas en la final tras deshacerse de Artola-Leunda por 18-4.
