Artola vence a Zabala por 22-16 y alcanza las semifinales

Iñaki Artola es capaz de sobreponerse a un mal inicio, remontar y sellar su pase a la siguiente ronda por un solo tanto de diferencia en un choque disputado con muchísima tensión

Partido a cara o cruz entre Javier Zabala (Azul) e Iñaki Artola (colorao). Todo por decidirse. Una final, como dijo Zabala al finalizar su anterior jornada. El todo o la nada. Seguir avanzando en el campeonato manomanista o quedarse a las puertas de la ronda de semifinales. Ambos llegan dependiendo de los tantos que consigan sumar, si bien al riojano le basta alcanzar los 17, el pelotari guipuzcoano necesita vencer por 22-16 (como mínimo de diferencia).

A priori, pequeña ventaja favorable al riojano, a priori. Las ventajas previas a comenzar un enfrentamiento deportivo son un arma de doble filo. Cuantas veces habremos visto en deporte, y en el frontón, que sirven de poco. Sin ir más lejos la semana pasada: a Darío le bastaba con hacer un tanto, y lo que sudó para conseguirlo. Todos querríamos afrontar el encuentro en esa situación y no la contraria, resulta obvio decirlo. Pero el pelotari de Nájera debiera no hacer valer en su cabeza ese colchón competitivo que él mismo se había ganado, puesto que llegar a 17 también es una tarea difícil y prestar el más mínimo foco a situaciones no propias del juego (tanteador), podría pasarle factura. Olvidarse de ello, empezar 0-0 el partido e ir a por la victoria ante un rival que se antojaba dificilísimo de superar, no en vano es el actual subcampeón de la modalidad, (final que perdió por 22-19 ante el todopoderoso Altuna) sin nada más en su mente, como si exclusivamente le valiera con un triunfo final.

Con la emoción de disfrutar un partido a vida o muerte en la ronda de cuartos de final, se personaron los dos manistas en un frontón Beotibar de Tolosa, a rebosar.

Una gran tensión se vivió en el devenir de la tarde y las emociones fuertes brotaron en los compungidos cuerpos de los aficionados. También en los de los propios pelotaris, lo que probablemente determinó, por supuesto, el desenlace final. Todos suspiramos cuando terminó.

Dominio inicial de Zabala

Zabala, el pelotari sin nombre (en la camiseta) comenzó muy enchufado y suelto en su juego, se le notó con mucha confianza y valentía en saques, pelotazos y remates. Fruto de ello, dominó ampliamente el arranque del choque, hasta conseguir una holgada ventaja por 8-0. Esos saltitos y esa mirada concentrada en el paseíllo inicial hacia el volteo de la moneda presagiaban algo bonito. Ejecutó buenos saques que le hacían tener la iniciativa en su mano, desplegó buena pegada con ambas manos, intentado castigar la izquierda defensiva del vasco y en el dos paredes encontró un filón para acabar. Sumado todo, más algún fallo de Artola daban como resultado el citado dominio. Miguel Muntión, mentor del riojano, mencionó ante las cámaras televisivas que uno de los objetivos era potenciar su iniciativa en el momento de arriesgar e ir a por el tanto, es decir, definir. Que calidad le sobra.

Iñaki inició algo aturdido, viéndose sobrepasado con claridad, nervioso y agotado por momentos (pidió su primer descanso en el 3-0), no encontrando la forma de dar la vuelta al sentido que estaba llevando el choque y viendo más allá del frontis, solo, oscuros nubarrones.

Reacciona Artola

Llegó el fallo de Zabala en un intento de dos paredes y pareció que, a partir de aquí, algo, no sabemos qué, se despertó en las mentes de los dos contendientes. Hasta el 10-5 favorable al de Aspe hubo intercambio de golpes, la dinámica había cambiado. Disfrutamos entonces al verdadero pelotari guipuzcoano, mostró toda la fuerza que posee y acabó como sabe varios de los tantos, pero sobre todo, el dominio que ejercía con su saque, resultó fundamental. Dominio que le hizo, en paralelo, incorporar al despliegue de su juego, muchísima confianza en sí mismo, empezar a creer que sí que podía, que alcanzar el 22 era posible. Consiguió una muy buena racha de puntos y llegó incluso hasta ponerse por delante, en el 10-11. El de baiko no daba en estos momentos ninguna opción a su contrincante y el sometimiento que ejercía era absoluto, fundamentado principalmente en unos muy buenos saques.

Y en la cabeza de Zabala probablemente, empezaron a pasar cosas. Quieras o no quieras, la mirada paralela se te va a pensar en que tan sólo estás a siete, luego seis, cinco, cuatro e incluso tres, solo tres tantos de conseguir el objetivo. Sin embargo, las sensaciones no terminaban de ser positivas.

Consiguió sacarse la presión de encima el de Nájera e igualando a once (11-11) soltó un suspiro de alivio. Pero el punto vino de un error, error del de colorao, que con todo a favor echó al colchón de abajo en un intento de dejada al choco. Pero los errores sirven para cambiar dinámicas. Al primer descanso se llegó con Artola por detrás y ambos parecían pedir un poco de tregua, un rato de calma a sus pulsaciones, emociones y pensamientos. Para volver.

Arreón final de Artola y desenlace final con mucha emoción

Volvieron. De nuevo comenzó mandando el pelotari que vestía de azul, pero resultó ser demasiado efímero ese dominio para sus intereses. No consiguió enganchar una buena racha que le acercara más al objetivo final, no consiguió encontrar las buenas sensaciones del inicio. Y en fallo claro, en el intento de un golpeo fuerte buscando altura, la pelota quiso tocar la parte de la pared izquierda no reglamentaria (arriba) y ahí pudo estar el partido. Fallos. Que cambian dinámicas. 14-12.

Hizo otro más el pelotari de Alegría (14-13) y sumó el siguiente su oponente debido a un error propio en el intento de gancho, pero las sensaciones eran favorables a aquel, él marcaba el pulso del encuentro pero el margen que disponía era escaso. Al resto, en el siguiente tanto, de nuevo consiguió hacerse con el saque, esta vez sí, acertando con el remate. Y ya no lo soltó hasta llegar a acariciar su pase a semifinales, encadenó tantos, de nuevo a base de mandar con unos fenomenales saques (que Zabala se veía incapaz de defender con garantías de poner en aprietos) y abrumadora pegada.

Con el paso de los tantos favorables al de colorao, qué pensamientos aparecerían en la cabeza del pelotari riojano, qué difícil no venirse abajo. De estar a tan solo 2 tantos a ir viendo que era complicadísimo incluso hacer tan solo uno. Con el desánimo en su mirada, 15-21 y aplausos en la carrera en el saque de Artola, Zabala sacó casta y coraje, no se daba por muerto y ejecutó un dos paredes estratosférico desde muy atrás que puso a temblar los cimientos del frontón tolosarra. Con el agua más arriba del cuello, logró sacar la cabeza y una bocanada dió aire a su esperanza. 16-21, lo dejaba todo a una sola carta, lo que pasara después daba igual. El que consiguiera pasar al siguiente cartón alcanzaba las semifinales, lograba el ansiado objetivo, el que no, eliminado. Y él tenía el saque. Desfibriladores cerca. Final agónico.

Pese al saque, con una gran defensa Iñaki consiguió pasar a dominar y la fuerza que imprimió a sus pelotazos finales hizo claudicar a un caído Zabala, pero caído de pie.

Le dará mil vueltas en su cabeza en las próximas fechas, a qué ha hecho mal, a qué podría haber ejecutado mejor, en qué momento cambió el signo del partido, buscará razones, buscará porqués y explicaciones, se preguntará por los golpeos errados, pero así es el deporte y él lo sabe mejor que nadie..unas veces se gana y otras en cambio, toca masticar piedras, lamer las heridas, aprender y pensar en lo que vendrá.

Artola demostró plenitud, fuerza y entereza. La victoria supone una gran liberación para él, lo luchó y lo consiguió. Una gran pena y una gran alegría, que va por barrios.

Pelayo Eguizabal

MANOMANISTA 206 LIGA CUARTOS / GRUPO B
ARTOLA
22
VS
16
ZABALA
⏱ 58:02 MIN. ⚾️ 265 PELOTAZOS
Tantos Ganados
Artola 13
Zabala 9
Saques
Artola 4
Zabala 2
Errores / Fallos
Artola 5
Zabala 5
MARCADOR
0-8 / 3-8 / 3-9 / 4-9 / 4-10 / 11-10 / 11-14 / 13-14 / 13-15 / 21-15 / 21-16 y 22-16

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