Beitia y Arribillaga-Elorz ponen la guinda a un Memorial Goñi de muchos quilates

Ambientazo, con todas las entradas vendidas, en unas finales que han puesto el broche de oro a una XXIV edición del Memorial Goñi .

Un año más, se confirma como una de las principales citas del calendario aficionado. Beitia, en el cuatro y medio promesas, y Arribillaga-Elorz pasan a engrosar el palmarés del torneo de Zumarraga en otra velada mágica. Como si de un resumen del torneo se tratara, el partido del acotado ha resultado más desequilibrado (22-11), mientras que la emoción ha sido la tónica del elite parejas (22-19). No suele ser fácil ni habitual, pero la final de elites ha resultado el mejor partido del torneo, pues el ejercicio de resistencia de Igoa y Bernaola, campeoón de 2024, ha resultado encomiable.

En el Torneo Popular, tenemos los mismos campeones que el año pasado, ya que en la repetición de la final de 2025, Agirre y Tapiador han vuelto a ganar Rodríguez-Alemán, este año con un resultado de 18-11. Sin embargo, la final ha sido más dura de lo que puede sugerir el marcador final, ya que los veteranos se han puesto por delante 6-5. Sin embargo, los más jóvenes han recuperado pronto la iniciativa del juego y, más efectivos a la hora de acabar los tantos, se han hecho con su segunda txapela como pareja. Es la terecera para Tapiador, ya que también tenía una aterior con Oliveira.

Bingen Beitia ha redondeado un campeonato perfecto en el cuatro y medio promesas. Comenzó deshaciéndose de Cestau, no dio opciones al joven Nazabal en semifinales y hoy en la final ha elevado aún más su nivel para dejar sin txapela (22-11) a un Harkaitz Murua que podía partir como favorito. Sin embargo, la cancha ha dicho otra cosa, y el de Zeanuri ha llevado la voz cantante durante casi todo el partido.Los dos pelotaris han saltado a la cancha algo agarrotados, los cinco primeros tantos han caído por errores en ambos bandos, pero el empate a tres ha supuesto un punto de inflexión, porque el de Zeanuri ha roto el partido tras un tanto larguísimo y muy peloteado. En parte ha sido un reflejo de lo visto en la cancha durante todo el partido, con un Harkaitz Murua con claras opciones de terminar el tanto, pero sin poder encontrar los ángulos con su gancho. Beitia se ha vaciado en defensa y ha obtenido su premio.

El de Altzo ha salido malparado de este tanto y el vizcaíno se le ha ido en el marcador con un parcial de 7-0. Como ya había hecho en partidos previos, Beitia ha hecho daño con el saque, jugada con la que ha sumado hasta 5 tantos. Pero además de los conseguidos de manera directa, el primer pelotazo le ha servido además para incomodar a su rival. Es más, también con el gancho ha estado más efectivo que un Murua desconocdio, reñido con las chapas y las rayas, incapaz de encontrar huecos.

En este tesitura, el partido ha adquirido un cariz muy rojo para su ecuador 13-4, y Harkaitz Murua ha adolecido de la capacidad de reacción que sus aficionados esperaban. La verdad es que tampoco la suerte le ha acompañado en momentos claves y apenas ha podido sumar una racha de tres tantos seguidos. Tampoco ha tenido excesiva suerte, por ejemplo en la falta de saque cometida en el 8-16.

Beitia, apoyado por su bulliciosa hinchada, se ha calado la txapela con total merecimiento y ha convencido con la violencia de su volea y, hoy también con su gancho de zurda.

El mejor partido del torneo

Parece que los finalistas del elite parejas habán guardado su mejor versión para la final y los cuatro protagonistas han ofrecido al numeroso público reunido en las gradas un partido intenso y disputado, con emoción hasta el último instante y que ha satisfecho hasta los paladares más exigentes. Oier Elorz, al que descubrimos en la edición del año pasado, ha refrendado todas las expectativas y sus zurdazos han resultado resolutivos, acompañado por un Fermín Arribillaga con momentos muy lúcidos. El zaguero zurdo ha sido designado como el mejor pelotari de la final, llevándose el premio Berria.

El navarro y el de Zaratamo ya presentaron la candidatura al título el primer día y han sido la pareja más sólida del Memorial Goñi, pero la resistencia que han encontrado por parte de Igoa y Bernaola le da aún más lustre a su triunfo.

Tras los primeros tantos de tanteo, Oier Elorz se ha hecho con con el mando del partido, soltando enormes zurdazos que han tenido a Bernaola con su espalda cerca del rebote. Pero el de Mañaria, que había mostrado ciertas dudas en los partidos previos, hoy ha traído al Beloki su versión más sólida y rocosa, la que le hizo campeón en 2024 junto a Murua y ha aguantado bien el empuje de los rojos. Igoa también se ha exprimido en defensa, sacando provecho a las pocas oportunidades que ha tenido para lucirse en el remate.

Así, en cuanto Arribillaga ha acertado en ataque, los rojos han abierto brecha en el marcador, alcanzando su mayor renta en el 16-11 primero y en el 17-12 después. Sin embargo, Igoa-bernaola ya protagonizaron una remontada importante en semifinales y hoy han buscado repetir, y casi lo consiguen.

Elorz ha acusado el esfuerzo y su dominio ya no era tan claro, lo que ha aprovechado Igoa para buscar las cosquillas a Arribillaga y encontrárselas en los cuadros alegres. Así, a abase de sufrir y de arriesgar, han conseguido empatar el partido a 18 y 19, pero no han conseguido ponerse por delante. El de Etxarri ha fallado un saque-remate claro y Arribillaga-Elorz no han perdonado, hacinédose con unas merecidas txapelas.

Beste urte batez, mila esker eskainitako arretagatik./ Un año más, muchas gracias por la atención prestada

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