Igoa emula a su amigo Bakaikoa para colarse en la final del Goñi, Beitia encuentra un atajo

El Memorial Goñi ya conoce finalista. Igoa-Bernaola se medirán a Arrilbillaga-Elorz en parejas, Beitia se medirá Murua en promesas.
El Memorial Goñi ya conoce la hoja de ruta de las finales de su XXIV. edición. Igoa-Bernaola, tras una espectacular remontada, se medirán a Arrilbillaga-Elorz en elites parejas, mientras que Beitia ha encontrado un camino mucho más cómodo de lo esperado para medirse a Harkaitz Murua en la pelea por la txapela del acotado de promesas. En el Torneo Popular, Rodríguez-Alemán tendrán la oportunidad de tomarse la revancha del año pasado, ya que han conseguido el pase a la final tras derrotar a los hermanos Quina. Agirre-Tapiador, vigentes campeones, les esperan en la final del próximo miércoles.
En apenas poco más de 72 horas, el etxarriarra Iosu Igoa ha sido protagonista -directo e indirecto- de dos remontadas épicas en el Beloki de Zumarraga. El pasado domingo asistió desde la silla de botillero a la espectacular vuelta que su vecino y amigo Joanes Bakaikoa realizó en la previa del Manomanista ante Senar, remontando un 21-14 adverso. Y algo se le debió quedar dentro, pues hoy, junto a Bernaola, ha levantado un partido tan o más complicado, pues han llegado a ir perdiendo por 19-12 ante Gutiérrez y Azpiroz, que no han sabido cerrar un partido que se les ha escapado con un parcial de 10-0 (19-22).
Y si decíamos que el domingo fue un buen secundario, hoy ha adquirido un protagonismo estelar, convirtiéndose en el factor desequilibrante con su poder rematador. En este sentido, con 11 tantos terminados, ha sido la némesis de un Gutiérrez que no ha encontrado la forma de sacar partido al dominio ejercido por Azpiroz en la zaga. Avisábamos en la previa que el Beloki estaba siendo escenario de grandes remontadas las últimas semanas y hoy hemos asistido a una de las mayores que se recuerdan, tanto por lo abultado del resultado como por las sensaciones que las dos parejas mostraban en la cancha.
En una parte muy importante de la semifinal, en una velada que ha contado con música en las repletas galas del frontón, desde luego con más pelotazales que el domingo en el festival de profesionales, Azpiroz ha marcado el ritmo a la final. El de Irurtzun, prototipo del zaguero actual, alto, espigado y con dos grandes palancas en sus brazos, espacialmente brillante su zurda, ha dominado el partido ante un Bernaola que, hoy tampoco, no ha hecho gala de su seguridad y rocosidad. El de Mañaria ha fallado varias pelotas y solo apariciones puntuales de Igoa les han permitido mantenerse a flote.
Gutiérrez y Azpiroz lo han tenido claro, han cargado el juego atrás y, a poco que el de Logroño ha acertado terminar algún tanto, sobre todo con cortadas sin sacar provecho de su gancho, se han escapado en el marcador. Al margen del poder de su zaguero, su capacidad defensiva ha sido lo más destacado de los hoy colorados.
Sin embargo, les ha faltado colmillo, no han sabido cerrar el partido y lo han pagado caro, carísimo. El cansancio ha ido haciendo mella en Azpiroz. todo lo contrario en un Bernaola cada vez más asentado y el partido ha cambiado de color. Al riojano y al navarro les ha entrado el vértigo, han cometido errores e Igoa les ha puesto la puntilla con una capacidad rematadora de cuya falta han adolecido sus rivales.
Beitia, más fácil de lo esperado
Se esperaba mucho de la semifinal de promesas del acotado, pero el partido no ha respondido a la expectación creada. El joven Nazabal había dejado el listón muy alto en su semifinal ante Ibarluzea, pero hoy, ya sea por la presión de las semifinal o por la solidez de su rival, no ha podido mantener el nivel. Por contra, Beitia ha tenido un partido más cómodo de lo esperado. Con la chapa del juez a su favor, el de Zeanuri ha comenzado el partido haciendo daño con el saque y ha roto el partido muy rápido con un 6-0 de parcial. El 2-0 lo ha conseguido en un tanto precioso, jugado a un ritmo vertiginoso, con los dos pelotaris vaciándose en defensa y terminado con una pelota cortada por el vizcaíno.
Un espejismo, ya que el resto del partido ha ido muy rápido, sin excesivo peloteo y nulo acierto por parte del de Betelu en ataque, fallando remates muy claros y escapándosele varias pelotas al ancho, incluso en pelotas a placer. Si en cuartos encontró los ángulos con pasmosa precisión, hoy no ha tenido su día.
En esta tesitura, a Beitia le ha bastado con estar serio en la cancha, darle velocidad a la pelota y sacar con potencia, jugada con la que ha conseguido seis tantos. Esto, unido con los 9 fallos que le hemos contado a Nazabal, han puesto el pase a la final muy cuesta abajo al de Zeanuri. Ni siquiera la falta de saque cometida en las postrimerías del partido le ha supuesto un gran sobresalto. Nazabal ha terminado un partido para olvidar devolviéndole el favor. Eso sí, el de Betelu ha mostrado muy buenas maneras y, con un año más de experiencia, será un pelotari a tener muy en cuenta en la próxima edición.


