Completadas las semifinales del Memorial Goñi

El Memorial Goñi ya conoce todos sus cruces de semifinales; Harkaiz Murua/Ibarra y Beitia II/ Nazabal en el cuatro y medio promesas y Arribillaga-Elorz/Oihan Etxeberria-Arbizu y Gutiérrez-Azpiroz/Igoa-Bernaola en elites parejas

Todo ello tras una cuarta jornada de cuartos de final marcada por la lesión de Oier Ibarluzea que, lamentablemente, deberá pasar un tiempo alejado de los frontones al volvérsele a salir ese hombro izquierdo que tantos quebraderos de cabeza le ha dado últimamente. Una verdadera lástima, también para el gran número de pelotazales que, sin la competencia de las semifinales de Copa de fútbol, han vuelto a acudir en muy buen número a la cancha del Beloki. El partido de parejas, con bastantes más errores que aciertos, tampoco ha terminado de satisfacer a la cátedra, con triunfo de Igoa Bernaola por 22-20 ante Hormaetxe-Sotil, en un duelo que, al menos, ha mantenido la emoción hasta el final.

La jornada ha comenzado de la peor manera, pues el partido de promesas del cuatro y medio ha tenido que ser suspendido tras el golpe que Oier Ibarluzea se ha llevado en el hombro izquierdo tras golpearse con la pared al tratar de llevar una pelota en el cuadro dos. El grito de dolor del urretxuarra ha contrastado con el atronador silencio que se ha hecho en el frontón Beloki, pues desde el primer momento era evidente que el choque había sido fuerte. Lamentablemente, los peores presagios se han confirmado y el delantero del LAPKE no ha podido continuar jugando. A pesar de los esfuerzos y el trabajo realizado a la hora de fortalecer esa zona, es la tercera vez que se le sale ese hombro izquierdo Desde estas líneas le deseamos una pronta y, sobre todo, completa recuperación.

Hasta el momento del golpe tampoco estaba siendo el mejor día del urretxuarra, que se estaba viendo completamente superado por un Oier Nazabal que estaba dando muestras de todo el potencial que se le presupone. Comenzando desde el saque, jugada con la que en ese fatídico 13-4 ya había conseguido seis tantos, el de Betelu se ha hecho con el dominio en el peloteo y, bajando muy bien la pelota, ha tenido a su merced a Oier Ibarluzea.

Al de Urretxu hoy no le salía la pelota con velocidad, apenas ha podido tomar la iniciativa en ningún tanto y los cuatro tantos sumados han llegado por errores de un Nazabal que ha arriesgado a la hora de buscar unos ángulos que, normalmente ha encontrado, bajando muy bien la pelota.

Emoción hasta el final

Quizá porque han tenido que acelerar su calentamiento, o por el mal cuerpo que nos ha dejado a todos el infortunio de Ibarluzea, el partido de elites parejas ha comenzado muy frío, con constantes errores por ambos bandos y sin un claro dominador sobre la cancha. La composición de las parejas ya hacía prever que el partido podía resultar duro y áspero, sobre todo debido a que Julen Sotil no era capaz de mostrarle la espalda a un Bernaola al que, de tanto buscar la última losa del frontis, se le han escapado varias pelotas arriba.

Los errores de unos y de otros, alternados con algún chispazo de Igoa, el mejor del cuarteto y el único capaz de cambiar el anodino ritmo del peloteo, han marcado un partido en el que el de Etxarri y el campeón de 2024 han comenzado mejor (6-9) pero sin rentas más amplias.

El 11-11 del ecuador era fiel reflejo de lo visto en la cancha, en un duelo sin un dominador claro y en el que ambas parejas han alcanzado los dos dígitos si sumamos los errores de sus dos integrantes.

Según ha ido avanzando el partido y el cansancio ha hecho mella, Sotil ha comenzado a mostrar un poco la espalda a Bernaola, lo que a su vez ha dado alguna opción más de pasar al ataque de un Hormaetxe al que le ha costado asumir riesgos en ataque. Ahí han llegado las rentas más amplias para los colorados, con un 19-16 y un 20-18 que parecían poder ser definitivos.

Sin embargo, Josu Igoa ha tomado el mando de operaciones en el mejor momento y una cortada del ancho al ancho, un saque, un saque-remate y una cortada ha dado una victoria tan trabajada como importante al dúo de Etxarri y Mañaria, dos pelotaris que ya saben lo que es disputar las finales del Memorial Goñi.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *