Ibarrola-Ozaeta estrenan su palmarés en una gran final del Hiru Hiriburuak que vuelve a poner a bailar el Frontón Bizkaia

Hacía mucho tiempo que el Frontón Bizkaia no disfrutaba de una gran final y ha sido una final de pelota a mano femenina.
Hacía mucho tiempo que el Frontón Bizkaia no disfrutaba de una gran final y ha sido una final de pelota a mano femenina, la del torneo Hiru Hiriburuak en cuyo palmarés desde hoy también figuran los nombres de Ibarrola-Ozaeta (22-19), ha puesto a bailar la cancha de Miribilla que se ha llenado hasta arriba con 2200 espectadores. El reto no era baladí, pero a este torneo que se ha disputado en los tres frontones históricos que más finales han recibido en Euskal Herria se ha acercado muchísima gente en el Ogueta, el Atano III y, especialmente, hoy en Bilbao, confirmando que la pelota a mano femenina puede llenar los grandes frontones industriales. El de hoy, con las gradas llenas hasta arriba, ha sido uno de esos días en los que quedará clavado en la todavía corta historia de este deporte, ya que incluso lo visto en la cancha, que no siempre es sencilo, ha igualado a la expectación generada.
Sagardui-Bergara e Ibarrola-Ozaeta han ofrecido una final espectacular a los miles de pelotazales que han seguido el partido tanto en directo como por televisión; una final llena de emoción, con numerosas alternativas en el marcador, de gran calidad y disputada con total deportividad. Seguramente Sagardui y Bergara recordarán durante días la falta de saque de la delantero goizuetarra con 19 iguales en el marcador, y la dejada de la zaguera a la chapa en el siguiente tanto, momentos clave por donde se les ha escapado la final (22-19), cuando parecía que habían hecho lo más difícil. Eso sí, les queda el consuelo de no haberse rendido nunca y haber dado todo lo que tenían dentro, porque gran parte de que la final fuera tan bella ha sido suya.
En cualquier caso, pocos podrían poner en duda la victoria de Ibarrola-Ozaeta, ya que durante la mayor parte del partido la pamplonesa y la alavesa han ido por delante en el marcador. En un partido en el que las zagueras no han podido romperse mutuamente, ha sido Aizane Ibarrola quien en la mayor parte del tiempo ha puesto el ritmo del partido. A pesar de ser una especialista en el dos paredes, cortando la pelota y, sobre todo, metiéndola en la pared izquierda, ella ha tocado la música con la que Bizkaia se ha puesto a bailar y, más allá de la txapela, ha conseguido, merecidamente, el premio a la mejor pelotari.
En su primera final, Udane Ozaeta ha respondido a la perfección, perdiendo sólo unas pocas pelotas, aguantando a una Arrate Bergara con mucha más experiencia que ella. La zaguera nacida en Tudela está llegando muchas veces a las finales, pero hoy tampoco ha podido ponerse una txapela. Ha comenzado bien el partido, se han adelantado 7-3 y 9-5 a Bergara y Aliza Sagardui, pero la carga de esas finales perdidas también le ha podido afectar en buena parte del partido.
A sus 15 años, Alize Sagardui, que este año se ha enfundado la txapela de Parejas con Gaminde, también ha jugado un bonito partido, con hasta 4 tantos de dejada, incluso en el momento más difícil de la pareja –han ido 17-11 por detrás– ha dado un paso al frente y ha sido clave en la reacción de las rojos, aunque finalmente no ha podido redondear la temporada con otra gran gorra.
Sin embargo, más allá del resultado, las cuatro pelotaris finalistas y todas y todos los que se han acercado esta mañana al Frontón Bizkaia han ofrecido una jornada para sentirse orgullosas y orgullos. Seguro que también repetirán en otras ocasiones.
