Una final de diez para celebrar una década de crecimiento continuo

Ni el mejor productor de Holywood podría haber dispuesto una mejor final del Parejas para celebrar esta primera década de Emakume Master Cup.
Por escenario, pocos frontones tienen el poso y la historia del Astelena de Eibar, por la posibilidad de que Olatz Arrizabalaga se convierta en la primera manista –hombre o mujer– en conseguir seis txapelas del Parejas, por expectación, por una Enara Gaminde que ya fue la priera pelotari en encadenar la txapela individual y del Parejas el mismo año, marca que quiere aumentar, por el prestigio adquirido, por enfrentar a dos miembros de una generación que ha crecido paralelamente al Circuito con otra que debe dominar la próxima, por estrenar las nuevas equipaciones de una marca creada para las pelotaris … puestos a elegir, ni el mejor productor de Holywood podría haber dispuesto una mejor final del Parejas con la que celebrar esta primera década de Emakume Master Cup, aventura que ha supuesto una verdadera revolución en el deporte femenino. La Catedral de la pelota albergará este domingo, con las cámaras de ETB en directo como testigo, una final con todos los ingredientes para ser un punto de inflexión sobre el que seguir creciendo; Olatz Arrizabalaga-Arrate Bergara, la mejor pareja del campeonato y vigentes subcampeonas, se enfrentan a la pujanza de Alize Sagardui y Enara Gaminde, que se han ido acoplando durante las pasadas semanas para presentarse al partido decisivo en su mejor momento.
Caprichos del calendario, como este año la final femenina se celebrará antes que la masculina, la final del Parejas Femenino puede convertirse en histórica, pues Olatz Arrizabalaga está en disposición de convertirse en la primera pelotari en calarse la sexta txapela del Parejas. De momento, la gernikarra comparte el escalafón con Antton Maíz, Julián Retegi, Juan Martínez de Irujo y José Javier Zabaleta, siendo el de Etxarren el único que puede aumentar su cuenta particular.
El año pasado, a la gernikarra se le escapó a última hora esta posibilidad junto a Arrate Bergara, precisamente ante Enara Gaminde y Mirian Arraiza y este año parecen dispuestas a no dejar pasar la oportunidad. «Es un campeonato que lo preparo con muchas ganas, es el primer objetivo del año y los últimos años se me ha dado bastante bien, juego muy a gusto a parejas y estar en las últimas finales es un premio para mí y para ver que el trabajo que estoy haciendo, lo estoy haciendo bien. Estoy con mucha motivación de cara a la final y si se consigue la sexta txapela mejor, pero sin presión», apunta Arrizabalaga.
La de Gernika y Arrate Bergara han ganado todos los partidos disputados hasta ahora, por lo que, de ganar la txapela, lo harían cerrando un Parejas perfecto. «Vista la liguilla, se podría decir qeu nosotras somos algo más favoritas, pero yo no diría que lo somos tan claras, porque Enara Gaminde es la actual campeona individual y de parejas, hizo un año sensacional y siempre que Enara está en la cancha, se la puede contar como favorita».
Conociéndose sobre la marcha
Arrizabalaga y Bergara cuentan con la ventaja de su mayor experiencia y de su conocimiento mútuo, ya que comparten muchas horas de entrenamiento y preparación. Sagardui, con apenas 14 años, y Gaminde (19), por contra, se han ido conociendo durante el Parejas. «Este año me ha tocado jugar con Alize, una debutante y una pelotari muy joven. La verdad es que al principio nos costó un poco más porque no nos conocíamos, pero a lo largo del campeonato hemos ido encontrándonos mejor y nos hemos ido entendiendo mejor dentro de la cancha. El otro día en semifinales ella jugó muy bien, demostró tranquilidad y a ver si en la final consigue volver a estarlo para dar lo mejor de su parte y a ver si somos capaces de hacer frente a unas contrarias muy fuertes», apunta la zaguera de Laukiz, que tendrá que echarse el peso de la pareja a sus espaldas, si quiere sumar su tercera txapelas del Parejas. La primera la ganó en 2022, precisamente con Olatz Arrizabalaga como delantera en Irun.
Para Arrate Bergara sería su primer título mayor, y sería muy especial hacerlo en un Astelea a donde acudía de muy pequeña con su aita y recuerda con cariño esos terceros partidos con Cecilio como protagonista, si bien ella era «Irujista». En aquel entonces poco podía imaginar que unos años después sería ella la que este domingo acaparará los focos. «De cara a la final me encuentro bastante tranquila, haciendo durante estos días lo que he venido haciendo hasta ahora en cuanto a preparación, sin hacer nada muy diferente», apunta la tuterarra de nacimiento afincada en Bergara. «Estos últimos años he pasado por situaciones parecidas y creo que también he aprendido de ellas y eso hace que ahora me sienta con más confianza para afrontar la final. Siempre hay ese puntito de nervios y de querer que llegue ya el día y que salga bien, pero a la vez, sabiendo que tengo que valorar todo el trabajo hecho hasta ahora. Estos meses he disfrutado un montón con Olatz y debo seguir haciéndolo, seguir disfrutando y, por supuesto, si nos llevamos la txapela sería algo increíble».
Con apenas 14 y en su primer campeonato de elite, Alize Sagardui será la incógnita de esta final, si bien llega con el aval de haberlo ganado todo en categorías inferiores. La de Goizueta respondió perfectamente en la semifinal de Agurain y espera repetir en la Catedral. La final ha generado gran expectación, de hecho, en varios de los municipios de las finalistas han organizado autobuses para acudir a Eibar a animar a sus pelotaris.
«Condiciones justas para seguir creciendo»
Pero al margen de lo deportivo, finales como la del domingo suponen un fenomenal escaparate para que estas mujeres muestren el excelente nivel que han adquirido y dar visibilidad a una modalidad que va calando entre las más jóvenes. «La pelota femenina no necesita que nadie le regale espacio; necesita visibilidad, reconocimiento y condiciones justas para seguir creciendo. Que el Astelena acoja esta final tiene un enorme valor simbólico, porque supone reconocer en uno de los escenarios más emblemáticos de la pelota el lugar que las mujeres se han ganado con talento, trabajo y esfuerzo. Y cada vez que una mujer ocupa un espacio del que históricamente ha sido apartada, no solo se hace justicia con ella, también damos un paso adelante como sociedad», ha declarado Goizane Álvarez, Diputada de Cultura, Cooperación, Juventud y Deportes de Gipuzkoa.
