La «revolución» de la Emakume Master Cup celebra su X. Aniversario en el Amaia Antzokia de Arrasate

Un antiguo proverbio chino dice que «todos los grandes viajes comienzan con un pequeño paso». Así nació Emakume Master Cup.
Las ganas de jugar a pelota mano que un grupo de mujeres mostró en Larrabetzu hace aproximadamente una década no parecían que iban a tener mucho recorrido, pero pusieron el germen de una revolución en el deporte femenino. Hace ya diez años que el Emakume Master Cup Zirkuitua abrió un nuevo mundo para que las mujeres puedan competir a pelota a mano y este redondo aniversario ha tenido el homenaje que se merece en una fiesta realizada en el Amaia Antzokia de Arrasate. En ella han estado presentes los y las colaboradoras y representantes de las diferentes instituciones que les han acompañado durante todos estos años y, cómo no, verdaderas protagonistas de todo esto; las mujeres pelotaris, desde las más jóvenes hasta las estrellas de élite que ya se han convertido en referentes. Además, han aprovechado el acto para presentar los nuevos trajes deportivos que los pelotaris utilizarán este año bajo el nombre de Andrazko. Entre la nómina de invitadas e invitados han estado presentes Maider Morras, alcaldesa de Arrasate, Joseba Urkiola, director de deportes de EITB, Arantzazu Rojo, Asesora de internacionalización del Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco, Mari José Paredes, responsable del programa Emakumeok Mugimenduan de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Karmele Segura de Laboral Kutxa y Miren Elgarresta, directora de Emakunde.
Durante la celebración, han querido poner en valor todo lo conseguido en esta década. El Circuito Emakume Master Cup fue una iniciativa pionera y si a día de hoy en día en toda Euskal Herria y La Rioja se disputan en torno a 80 festivales y 240 partidos, no es tan lejana la época en la que la falta de competición condenaba a las pelotaris adolescentes de generaciones anteriores a cambiarse a la pala o, peor aún, a abandonar la pelota. Aunque al principio costó atraer a las mujeres a los frontones, tras la revolución de la Emakume Master Cup, cada vez son más las niñas que se inician en la pelota a mano siendo muy pequeñas y que, teniendo un sistema de competición que se adapta a sus deseos y necesidades, tienen la oportunidad de alcanzar la categoría de élite sin sentirse obligadas a dejar su deporte por falta de alternartivas.
Entre los últimos logros, destaca la introducción, por primera vez, de la pelota a mano femenina en la Liga de Naciones que se disputó en Bilbao, por parte de la Federación Internacional de Pelota, algo que también parecía impensable antes de esta revolución. En el mundial de Llargues, one wall o frontball, la presencia femenina es también cada vez mayor, un claro ejemplo de que la pelota a mano femenina también interesa en todo el mundo.
El atractivo que ha adquirido el circuito se refleja también en que actualmente EITB ofrece 15 retransmisiones al año desde sus canales de televisión e internet, dando una gran visibilidad a estas mujeres deportistas de primera categoría, tanto a nivel vasco como internacional. También ha habido un desarrollo espectacular en el material, el salto de la pelota goxua a las mixtas se ha materializado con naturalidad, otorgando una espectacularidad extraordinaria a las competiciones, ya que las pelotaris también han dado saltos enormes en su nivel juego.
Junto a esto, también ha venido la creación de referentes para las pelotaris noveles. La Emakume Master Cup ha tenido muy claros sus principios desde el comienzo y así, desde el primer día, ha sido un torneo abierto, inclusivo, en el que todas las mujeres que así lo han querido han podido inscribirse y participar. Con el tiempo, esas jóvenes formadas en los 9 torneos que se organizan a lo largo del año han llegado a ser estrellas de élite.
Al fin y al cabo, la creación de la Emakume Master Cup ha traído a la pelota lo que cada vez es más normal en otros deportes. Así, varias pelotaris formadas en estos campeonatos actúan como entrenadoras en diferentes clubes para atraer a las chavalas a la escuela de pelota y seguir creando cantera. Lo mismo podemos decir de las jueces, haciendo cada vez más frecuentes lo que antes eran excepciones.
Ha habido, cómo no, tiempos duros, como el de la pandemia, en estos diez años, pero conscientes de que todavía queda mucho trabajo por hacer, las y los protagonistas han recordado y celebrado hoy en el Amaia Antzokia de Arrasate el camino recorrido, deseándose mutuamente años prósperos más.

